¿Hay algo mejor que el olor a manzana y canela horneándose en casa? Si a eso le sumas una base súper crujiente de hojaldre, unas manzanas previamente caramelizadas en sartén y un relleno que es mitad tarta de queso y mitad bizcocho jugoso... tienes el postre definitivo.
Hoy haremos pura magia en la cocina con esta receta. Lo mejor de todo es que no necesitas ningún molde especial: vamos a utilizar una bandeja de magdalenas tradicional para preparar estos pastelitos en formato individual. Son perfectos para que los lleves a una cena, sorprendas en un café con amigos o, simplemente, te des un capricho el fin de semana.
¡Prepara el delantal porque empezamos!
Ingredientes para 12 pastelitos:
Para la base y el fondo:
2 láminas de masa de hojaldre
2 manzanas medianas (las de tipo Golden o Reineta le van de cine)
1 cucharada de mantequilla (para la sartén)
1 cucharada colmada de xilitol o azúcar
2 manzanas medianas (las de tipo Golden o Reineta le van de cine)
1 cucharada de mantequilla (para la sartén)
1 cucharada colmada de xilitol o azúcar
1 cucharadita de canela
Para la masa de bizcocho jugoso de queso:
250 g de queso crema
3 huevos medianos
100 g de xilitol o azúcar
100 g de harina de trigo común, o Maizena, o harina de almendra o de avena
3 huevos medianos
100 g de xilitol o azúcar
100 g de harina de trigo común, o Maizena, o harina de almendra o de avena
Preparación:
¿Quieres unos pastelitos de hojaldre, manzana y queso fáciles y deliciosos? esta es tu receta
Lo primero es precalentar tu horno a 180 °C con calor arriba y abajo para que esté listo cuando termines el montaje. Mientras tanto, engrasa con un poquito de mantequilla o spray antiadherente los 12 huecos de tu molde de magdalenas, si es de silicona no será necesario.
Extiende las láminas de hojaldre. Con la ayuda de un cortador de galletas circular o un vaso ancho (que sea un poco más grande que el diámetro de los huecos), corta 12 círculos. Acomódalos con cuidado en el fondo de cada hueco del molde, subiendo un poco por las paredes para formar una canastita, pincha el fondo y los laterales del hojaldre con un tenedor para que no se hinche demasiado al hornear.
Pela las manzanas y córtalas en daditos pequeños. Pon una sartén a fuego medio con la cucharada de mantequilla. Cuando se derrita, añade los dados de manzana, la canela y el azúcar. Cocina removiendo de vez en cuando durante unos 5 o 7 minutos, hasta que veas que la manzana está tierna, doradita y con ese maravilloso toque caramelizado. Retírala del fuego y deja que temple un poco. Reparte los trozos de manzana caramelizada equitativamente en cada molde.
En un bol grande, bate los huevos con el xilitol durante un par de minutos hasta que blanqueen y tengan un poco de espuma. Añade el queso crema (y la vainilla o limón si te apetece) y mezcla enérgicamente hasta que no quede ni un solo grumo. Por último, incorpora la harina tamizándola con un colador y mezcla con movimientos suaves hasta tener una masa homogénea.
Vierte esta masa sobre las manzanas en cada molde. Ojo: no los llenes hasta el borde, deja más o menos medio centímetro libre porque tanto el hojaldre como el bizcocho van a subir en el horno.
Hornea a 180 °C durante unos 20-25 minutos. Sabrás que están listos cuando veas el hojaldre bien dorado y la superficie del bizcocho firme y esponjosa al tacto. Si pinchas el centro con un palillo, debe salir limpio.
Déjalos templar unos minutos en el molde antes de desmoldarlos con cuidado para que el hojaldre no se rompa.
Si quieres que queden como de pastelería, pincela la superficie con un poquito de mermelada de albaricoque templada en cuanto salgan del horno, ¡este brillo final les queda espectacular!
¡Y listo! Ya tienes unos pastelitos individuales crujientes por fuera y con un corazón de bizcocho de queso y manzana caramelizada que se deshace en la boca.
Comer sano:
Celiacos:
Utiliza Maizena, harina de almendra o avena en lugar de harina de trigo para el relleno, sustituye el hojaldre normal por uno sin gluten, cada vez son más fáciles de encontrar en los supermercados, pero si no lo consigues puedes sustituirlo por una base de galleta y mantequilla, o usa cápsulas de papel en su lugar, pones la manzana caramelizada en el fondo y viertes la crema encima directamente. Al hornearse, se cuajará como una mini tarta de queso.
Diabéticos:
Sustituye los 100 g de harina de trigo tradicional por 100 g de harina de almendras. Al no tener carbohidratos refinados y ser rica en fibra, evitará los picos de glucosa en sangre.
Sustituye el azúcar por xilitol (azúcar de abedul), se mide exactamente igual (proporción 1:1), endulza genial sin dejar regusto extraño y tiene un índice glucémico bajísimo, yo he reducido de 150g a 100g la cantidad de xilitol, prueba el relleno y añade más azúcar si te gusta más dulce.
Puedes cocinar los daditos de manzana en la sartén solo con la mantequilla y una buena pizca de canela en polvo. No necesitas añadirle xilitol aquí; la propia manzana Golden al cocinarse soltará su azúcar natural y quedará melosa y espectacular.
Si quieres evitar el hojaldre para reducir los carbohidratos tu también puedes usar una base de galleta o capsular de papel, como los celiacos.
Nota importante si tienes mascotas:
Recuerda que el xilitol es un edulcorante maravilloso para nosotros, pero es altamente tóxico para los perros. ¡Mantén estos pastelitos bien lejos de tus compañeros de cuatro patas!
Buen provecho.




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