Parece que se ha descubierto el kéfir hace dos días y es una bebida milenaria de la que ya hablaba Marco Polo, originaria del Cáucaso la historia dice que se descubrió por casualidad, cuando a unos pastores nómadas se les fermentó la leche por no lavar los odres de piel donde la almacenaban.
Esta bebida láctea fermentada se produce a partir de los búlgaros, que no son unos señores de Bulgaria que vienen a casa y te hacen el kéfir 😂, si no unos nódulos con apariencia de coliflor, compuestos por una mezcla de bacterias y hongos que son diferentes dependiendo del lugar en el que se produzcan y de la leche que se use.
Conseguirlos no es tan fácil, si no conoces a alguien que tenga y te regale unos pocos hay que comprarlos, y la verdad es que son carísimos, así que vamos a hacerlo de la manera más simple, utilizando un buen kéfir que sea BIO y una leche entera de calidad.
Ingredientes:
1 litro de leche entera
250g de kéfir BIO que no esté pasteurizado
1 frasco de vidrio de litro y medio
1 cuchara de madera o plástico






