Todavía estamos en época de higos chumbos, que va de julio a octubre dependiendo de la zona, tengo una chumbera en el jardín que aún está sacando un montón de higos y no sabía que hacer con ellos, la verdad es que no hay muchas recetas pero encontré esta en canal sur que me llamó la atención así que no me lo pensé mucho y me puse a ello, y quedó bastante bien ¿no os parece?
Ingredientes:
5 higos chumbos grandes (de los míos mínimo 8)
1 paquete de masa quebrada
2 vasos de leche
2 sobres de cuajada
3 cucharadas de miel ó edulcorante al gusto
Elaboración:
Por si alguien no sabe como son los higos chumbos os dejo una foto de mi chumbera, bueno de una parte porque está enorme, mis higos son rojos pero los hay verdes y por dentro son de color naranja, desconozco si el sabor varía, creo que no, los higos salen después de regalarnos un preciosas flores amarillas.
Esta receta la encontré en Canal Sur, en el programa Cómetelo, ya os comentaba antes que no hay demasiadas recetas de chumbos pero esta me llamó la atención en cuanto la ví, luego os comento porque hice un par de pequeños cambios.
Lo primero es preparar la base de la tarta, extiende la masa quebrada sobre el molde y pégala con los dedos al fondo y los laterales para adaptarla, recorta el sobrante de los bordes (resérvalo en la nevera), y pincha con un tenedor para que la masa quede plana y no se hinche demasiado, precalienta el horno a 180º calor arriba y abajo, y hornea hasta que se dore la masa, aprox.10 minutos, deja que se enfríe antes de rellenarla.
Vamos con los higos: para manipularlos hay que usar guantes, de los gordos de fregar, los de latex no sirven porque los pinchos los traspasan, se clavan a traición y luego cuesta mucho quitarlos de las manos, y además duelen un montón, pero hay que asegurarse de quitarlos todos a conciencia para no comernos ninguno.
Lo mejor es ponerlos en el fregadero con el grifo abierto mientras los frotas enérgicamente con un cepillo, el agua se va llevando los pinchos mientras los lavas, insiste hasta que no quede ninguno.
Sin quitarte los guantes para no teñirte los dedos de rojo, pélalos y pon la pulpa en el vaso de la batidora, tritura y con un colador ayudándote de una cuchara, cuela para quedarte el líquido y retirar las semillas, reserva una cuarta parte del líquido para usarlo al final.
Ahora vierte un vaso y medio de leche en una olla con la miel y ponla a fuego medio, disuelve la cuajada en el medio vaso de leche que queda y añádela a la olla, no dejes de remover con unas varillas hasta que empiece a hervir, retira del fuego y sigue batiendo con las varillas durante medio minuto, aquí ya notarás que la leche está más espesa, lleva de nuevo al fuego sin dejar de remover hasta que hierva de nuevo, retira del fuego y agrega el zumo de higos, mezcla un poco más y pasa la leche a un bol para que pierda temperatura.
Pon la crema de queso sobre la masa quebrada y extiéndela, vierte la leche sobre el queso ayudándote de una cuchara vuelta del revés, así se extenderá sobre todo el fondo sin mezclarse con el queso, para que queden dos capas separadas, la dejamos a temperatura ambiente hasta que se enfríe un poco más y veas que empieza a cuajar, en ese momento derechita al frigorífico durante 4 horas mínimo.
Pasado ese tiempo de espera sácala de la nevera y échale por encima el zumo de los higos que has reservado, así disimulamos las burbujitas que suelen formarse al cuajar el relleno, pero no lo pongas de golpe, ve echando poco a poco y extiende con una cuchara hasta cubrir toda la superficie, seguramente no lo necesitarás todo, pero no te preocupes porque lo que sobre puedes añadirlo a un yogur, hacer un batido con leche o mezclarlo con nata o queso crema y hacerte un riquísimo helado.
Ahora ya puedes decorar la tarta como quieras, yo usé la masa quebrada que sobró, la que te dije que guardaras en la nevera, le dividí en varias porciones y usé colorantes distintos, para hacer unas flores y mariposas con cortapastas, que horneé a la vez que la base de la tarta, pero si no quieres complicarte tanto simplemente con frutas o frutos secos te quedará preciosa, porque con el color que tiene no necesita muchos más adornos.
COMENTARIOS: la verdad es que la primera vez que la hice quedó muy sosa, la receta original no llevaba miel, ni azúcar ni nada, y mis higos, (no digo que todos los chumbos), tampoco eran muy dulces y estaban bastante faltos de sabor, quizá los recogí antes de tiempo o al ser silvestres son menos sabrosos que los cultivados, creo que el cocinero contaba precisamente con el dulzor de la fruta para no añadir azúcar.
La próxima vez que la haga probaré con higos normales, que tienen un sabor riquísimo y seguro que quedará genial, no tendrá el mismo color eso sí, y es una pena porque la verdad es que queda preciosa, pero siempre se puede recurrir a unas gotitas de colorante.
Buen provecho.





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