El otro día recordé que mi madre, para ahorrar electricidad, asaba las manzanas de una forma muy curiosa: en el congelador, me vino a la memoria después de oír en las noticias que estamos metidos de lleno en una crisis energética peor que la de los 70, y no es raro que sea así porque entonces, aunque parezca mentira, todavía mucha gente cocinaba con leña o carbón, ahora sin electricidad no podemos hacer absolutamente nada, somos totalmente dependientes.
No estaba segura de los tiempos y otros detalles porque yo era muy pequeña, pero forzando la memoria acabé por tener más o menos claros todos los pasos, probé y quedaron tal como las recordaba, aunque yo al final he añadido un toque de microondas, luego os cuento porqué.
Ingredientes para 2:
2 manzanas golden o reineta pequeñas
2 cdtas. de café de sirope de ágave o tu edulcorante preferido
1 cdta de café de canela
nueces picadas
1 cdta. de café de coñac, anís, licor de almendras etc... (opcional)
caramelo líquido (opcional)
Preparación:
Para probar utilicé manzanas pequeñas, para mi es una ración más que suficiente, pero si usas manzanas más grandes aumenta un poquito las cantidades de todo lo demás.
Lava y seca a fondo con papel de cocina, corta con un cuchillo un trozo alrededor del rabito de la manzana, luego servirá de tapa, y quita el corazón con las pepitas, mezcla el sirope con la canela y pon una cucharadita en cada manzana.
Pon la tapa con rabito y envuelve con papel albal cada manzana por separado, no es estrictamente necesario pero para evitar que cojan algún olor mételas en una bolsa de congelación, ponlas en el congelador un mínimo de 24 horas, aunque puedes dejarlas congeladas hasta un mes si no vas a comerlas de inmediato y sacarlas cuando te apetezca.
Cuando vayas a consumirlas pásalas al frigorífico y deja que se vayan descongelando lentamente, deben estar ahí al menos 6 ó 7 horas, y luego sácalas del envoltorio a temperatura ambiente, hasta que estén totalmente descongeladas.
Pero aunque así ya pueden comerse, aún falta algo, para que sea un postre más completo pica unas nueces o avellanas, mezcla con el sirope y la canela que te hayan sobrado, o prepara un poquito más, y si quieres darle un toque de sabor y aroma extra ponle también una cucharadita de café del licor que más te guste o tengas a mano, coñac, licor de almendras, anís etc..., rellena las manzanas con esto y ahora si, mételas un par de minutos en el micro, después si quieres puedes ponerle también un chorrito de caramelo.
Y ahora te explico lo del micro: mi madre las ponía una vez fuera de la
nevera, sobre los radiadores (calefacción) para que acabaran de
arrugarse, entonces no había micro y era un recurso para no usar el
horno, ¡¡la imaginación de las madres que no tiene límites!!, hoy en día
con un par de minutitos en el microondas quedan estupendas y
calentitas, para comer como recién hechas.
Pues hasta aquí este ejercicio de memoria, que realmente tal como está el patio con la electricidad, no viene mal poner en práctica, además de que te aseguro que las manzanas quedan muy ricas.
El frío concentra los azúcares naturales de la manzana, por lo que incluso sin añadirle azúcar o edulcorante estarán dulces, puedes esperar a probarlas una vez asadas y decidir si quieres o no ponerle algo, reduciendo así al máximo el dulce añadido.
Buen provecho.





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