¿Guiso ligero? claramente no, ¿rico? si, riquísimo, ¿fácil de preparar? por supuesto, es apto para inexpertos sin ninguna duda, un sofrito y una cocción no demasiado larga y tendrás preparado un plato buenísimo y que combate el frío divinamente mientras disfrutas de cada cucharada.
Súmale a todo esto que además es económico y cunde mucho, no me digas que con todas estas pistas no te apetece ponerte a hacerlo ya mismo, si no las has probado nunca no esperes más, seguro que en casa te lo agradecerán.
Ingredientes para 4/5 personas:
1kg de patatas
3 chorizos para guisar
200 g de panceta fresca
2 pimientos verdes medianos
1 pimiento rojo mediano
1 cebolla mediana
2 dientes de ajo grandes
1 cda. de pimentón
1 hoja de laurel
1 cayena
1 rama de perejil
1 chorrito de vino blanco (opcional)
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Agua
Preparación:
Esta receta es antiquísima, si normalmente se habla de la receta de la abuela esta es, por lo menos, de la tataratataratatara abuela, y me he quedado corta con los tataras 😄, porque data de la época de Napoleón, cuando se empezaron a comer las patatas y no a usarlas como plantas de jardín o para alimentar al ganado.
Y todo empezó porque después de las guerras napoleónicas había tal hambruna generalizada en Europa que tiraron de cosas que nunca antes habían pensado meter en una olla, algo inconcebible hoy en día con lo que nos gustan las patatas, lo que nos habríamos perdido si a unos avispados riojanos no se les hubiera ocurrido mezclarlas con unos chorizos y unos pimientos, lo que tenían a mano por esas tierras, dando lugar a este plato tan rico y típico de la cocina riojana más humilde y casera que pueda haber.
Y ya va siendo hora de ponernos manos a la obra, que con tanto preámbulo por lo menos a mí me ha entrado hambre jajaja, vamos a por ellas.
Empieza lavando y cortando los pimientos, pela y pica también la cebolla y los ajos, trocea la panceta en trozos no muy grandes y chasca las patatas, ya sabes como se hace, a mitad del corte con el cuchillo gira la muñeca y desgarra la patata, se trata de que los trozos queden irregulares porque al romperlas así ayudarán a engordar el caldo y que quede más ligado.
Con todo listo empieza por poner un chorro de aove en la olla y pochar las verduras: pimientos, cebolla y ajos con una pizca de sal y la cayena, si optas por ponerle el vino hazlo ahora con las verduras ya pochadas y deja que se evapore el alcohol, incorpora luego el chorizo y la panceta y cocina unos minutos hasta que la panceta se dore un poco.
Baja el fuego y añade el pimentón y las patatas junto con el laurel, dale un par de vueltas con cuidado de que el pimentón no se queme, e inmediatamente ponle agua, la suficiente para cubrir las patatas, sube a fuego medio y deja que se haga al chup chup durante 30/40 minutos, eso dependerá de la clase de patatas que uses, las mejores son las patatas para cocer, mira como van a la media hora pinchando con un tenedor para saber si necesitan más tiempo.
Lava y pica el perejil para espolvorear un poco por encima y ya puedes servirlas y ponerte como el Quico, que no se quién sería pero está claro que debía comer mucho y muy bien jajaja, te recomiendo retirar la mayor parte de la grasa, que hay bastante, para que la digestión sea menos pesada y de paso procurar que sea un poco más sano, seguirá estando igual de bueno y lleno de sabor.
NOTA ADICIONAL: el picante en esta receta puede añadirse de tres maneras: utilizando chorizo picante, añadiendo una cayena, o poniendo pimentón picante, elige la que más te guste pero no uses las tres cosas juntas a no ser que quieras tener aliento de dragón o te encante mucho mucho el picante, lógicamente si no es lo tuyo no pongas ninguna.
COMER SANO: en esta ocasión no voy a hablar de comida light porque es obvio que esta receta no lo es, así que centrándonos en los celiacos esta receta es apta siempre que vigilen que el chorizo sea fresco (no industrial) y se aseguren de que no tenga gluten.
En cuanto a los diabéticos las grasas no son recomendables, pero supongo que por una vez y comiendo con moderación podrían disfrutar también de esta receta, aunque eso es a criterio de cada uno de ellos y sus circunstancias porque seguro que saben del tema mucho más que yo, los hidratos de las patatas son otra cuestión, pero siempre se puede recurrir a la retrogradación, es decir dejarlas en la nevera de un día para otro y convertirlos así en almidón resistente, gran aliado para la
diabetes porque no se digiere, reduce los picos de glucosa en sangre,
mejora la sensibilidad a la insulina y alimenta la microbiota
intestinal, ayudando a controlar los niveles de azúcar y a mejorar la
salud metabólica general.
Buen provecho.



Hola Cristina. Tu guiso es con fundamento desde luego, yo no considero que no sea sano, quizás un poquito alto en el tema calórico, pero anda que cuando salimos de casa no metemos calorías vacías y si nos damos cuenta, hacemos como que no. Después de este guiso lo que haría sería una cena ligera para compensar, por una vez al mes que lo hagamos, tampoco va a pasar nada.
ResponderEliminarUn beso.
Hola Lola, tienes más razón que un santo, al cabo del día comemos un montón de cosas que son mucho peores que estas patatas.
EliminarYo después del guiso lo que haría es una siesta jajaja, y luego la cena ligera es una idea genial, sin abusar nada es malo.
Besos
Buenos días, Cristina: casualmente, hoy he barajado hacerlas para la comida del mediodía, aunque luego me he decidido por otra receta.
ResponderEliminarNo sé si sabes que mi marido es riojano y, como te puedes imaginar, conozco bien esta receta y doy fe de que las patatas a la riojana están riquísimas. En La Rioja, a veces también le añaden costillas de cerdo, normalmente frescas, sin embargo yo prefiero hacerlo con las adobadas, las cuezo aparte para que suelten su grasa y cuando están tiernas, se las echo a las patatas con un poquito del caldo en el que han cocido, una vez desgrasado. El sabor es impresionante.
Una costumbre que tienen en la familia de mi marido es la de aplastarlas con su caldo hasta hacer un puré e irlas comiendo con los trocitos de chorizo, algo parecido a las patatas revolconas. Así están de muerte.
Con esta receta te has graduado "cum laude" en cocina riojana.
Besos.
Hola Gloria, pues como si fuera de la familia de tu marido, porque yo las como igual, me encanta chafarlas con el tenedor, creo que asi tienen más saborcito bien mezcladas con el caldo, uff!! lo pienso y se me hace la boca agua jajaja.
EliminarMe ha hecho mucha ilusión ser "cum laude", eso significa que la receta está bien hecha y eso me alegra, gracias por darle el visto bueno de una experta.
Besos guapa
¡¡Hola Cristina!! Pues sí, no es una receta light, pero está tremendamente buena y es muy reconfortante en estos días de lluvia y viento. Y está claro que no es para comerla todos los días, pero de vez en cuando, qué bien sienta y qué alegría le damos al cuerpo. Con buenos ingredientes, estas patatas a la riojana son todo un espectáculo. Besitos.
ResponderEliminarHola Isabel, desde luego para comerla a diario no es, pero es verdad lo que dices, de vez en cuando hay que darle un gusto al cuerpo con cosas tan ricas como esta, que además con este frío apetecen un montón.
EliminarBesos
Buenas noches, Cristina.
ResponderEliminarEsta mañana viene a disfrutar de tu guiso, pero tuve que salir pitando, tenía cosas que hacer. Pero aquí vengo de nuevo, porque estas papas están que se salen me encantan las papas a la riojana, por cierto que es mi receta más pineada en Pinterest, y también una de las más visitadas, todo el año, y es que no sé qué tienen las papas, que con todo están ricas, incluso en un guiso tan humilde como este, aunque tú lo has enriquecido con su grasita, jajaja, no es un plato que no se deba tener por poco saludable, para nada, es un plato sano, solo es cuestión de introducir en la dieta de manera equilibrada, para que no sean todo lechugas y tomates, jajaja…
Como Gloria y su marido, en casa también somos de machacar las patatas en el caldo, es el puré de papas más sabroso y reconfortante que una se pueda meter entre pecho y espalda, y las calorías, ya se cuentan otro día, jajaja…
Besos
Hola Concha, pues no puedo resolverte el misterio de las papas, aunque creo que es que todo les va bien y absorben todo el sabor de los guisos, por eso nos encantan.
EliminarYo también hago puré con las patatas en el plato, no se me ocurre una forma mejor de comerlas, están de muerte, y a las calorías que les den jajaja.
Besos
Un guiso tradicional y lleno de sabor.
ResponderEliminarSaludos.
Hola lolines, es un guiso de los de toda la vida y muy muy rico, tienes toda la razón.
EliminarBesos
Hola Cristina .
ResponderEliminarEste tipo de comidas nos encantan, sobre todo, en este tiempo frío y lluvioso que nos tiene deprimidos.
Una cucharada y ya la sonrisa florece en la cara por sí sola.
Un abrazo.
Bego de Acordes Culinarios
Hola Bego, es que cuando hace un tiempo tan malo, algo que te caliente el estómago y que esté bueno es todo un lujo y un placer.
EliminarAl menos tienes un ratito alegre cuando te sientas a la mesa jajaja.
Besos
Un guiso de los que entonan el cuerpo y disfrutas en cada bocado. Lo imagino con un buen pan y un buen vino, así que me lo llevo para el finde. Besitos guapa! Feliz semana!
ResponderEliminarY tanto!!! con el añadido del vinillo y el buen pan menuda comida rica, yo también me apunto a eso.
EliminarBesos