13 ago. 2018

Mermelada de verano: albaricoques

Hay que aprovechar la temporada de la fruta que más nos guste para hacer mermelada, por eso en esta época suelo hacerla de albaricoques, es una gozada cuando llega el invierno comerse una buena tostada con sabor a verano.


Ingredientes para 6 tarros de 250g:

1k 500g de albaricoques
800 g de azúcar
1/2 limón

Preparación:

Como esterilizar tarros para conservas - microondas y tradicional

Lo primero que hay que tener en cuenta es la elección de la fruta, debe estar en su punto justo, ni verde ni muy madura, descartar las piezas que no parezcan muy sanas por si tienen algún bichito y también las que estén muy magulladas para evitar posibles bacterias, una vez hecha la selección vamos a meternos en faena.


Lavamos y pelamos los albaricoques, los partimos a la mitad y quitamos el hueso, los ponemos en una olla junto con el azúcar y el medio limón cortado en cuartos.

Con el fuego medio-alto vamos removiendo con una cuchara de madera para que todo se mezcle bien, cuando el azúcar se haya derretido y empiece a burbujear bajamos el fuego para que se vaya haciendo despacito, tardará unos 50 minutos en los que habrá que seguir removiendo con la cuchara de vez en cuando para que el azúcar no se pegue al fondo y se queme.


Transcurrido ese tiempo apagamos el fuego y aún se verán trozos de fruta, retiramos el limón y  trituramos con la batidora, si quereis darle un aspecto más casero no es necesario triturarlo completamente para que se vea algún trocito.

El limón es una fuente de pectina igual que la manzana, es un espesante natural que evita que tengamos que usar cualquier otro tipo de sustancia para darle consistencia a la mermelada y además le da un puntito de sabor que queda muy bien, también puede triturarse junto con la fruta pero se notará mucho, si os gusta que sepa tanto a limón no hace falta que lo retiréis.

Hay que tener en cuenta que estando caliente nos parecerá que está aún algo líquida pero cuando enfríe espesará, pero aún así no hay que preocuparse, si cuando esté ya templada nos parece que la queremos más espesa se puede poner a cocer de nuevo un ratito más.

Rellenamos los botes previamente esterilizados y acabamos el proceso como os explico más abajo.

Esterilización de los botes y envasado:

Se pueden reutilizar botes que ya tengamos en casa, siempre teniendo en cuenta que las tapas deben ser herméticas y no pueden estar oxidadas ni abolladas.

Fregamos bien los tarros con agua y jabón, tapas incluidas, y los esterilizamos cociéndolos 10 minutos en una olla con agua hirviendo, los sacamos con cuidado de no tocar el interior con los dedos para no contaminarlos de nuevo, y los dejamos escurrir boca abajo sobre un paño de cocina bien limpio o una rejilla, hasta que estén totalmente secos.


Una vez hecha la mermelada los rellenamos dejando vacío el espacio equivalente a un dedo aprox entre la mermelada y el borde del tarro, cerramos las tapas apretándolas todo lo posible y se ponen en una olla con el agua ya hirviendo cubriendo los botes, (mucho cuidado al introducirlos no os vayáis a escaldar las manos), durante 15 minutos mínimo pero si son 30 mejor, con este proceso haremos el vacío en los tarros y mataremos todas las bacterias que puedan quedar, para evitar que se rompan poner en el fondo de la olla papel de cocina o un paño limpio, apagamos el fuego y dejamos que se vayan enfriando dentro del agua hasta que estén templados.

Acabamos poniendo los botes boca abajo sobre un paño hasta que se enfríen totalmente, si alguno rezuma líquido es que o la tapa no ajusta bien o no lo hemos cerrado correctamente, tenemos dos opciones o consumirlo inmediatamente o volver a repetir todo desde el principio: lavar, esterilizar, rellenar y volver a esterilizar.


Una vez abiertos duran entre 1 y 2 meses en la nevera, sin abrir y guardados en un sitio oscuro como una despensa duran más de un año gracias al azúcar que es un gran conservante natural, esto es lo que dicen por regla general pero yo he usado alguno que tenía casi 2 años y estaba en perfectas condiciones, para no despistarnos es recomendable etiquetar poniendo la fecha de elaboración.

Si cuando abramos el tarro vemos que tiene moho o un aspecto u olor raros descartarlo inmediatamente por precaución, aunque si lo hemos hecho todo bien es muy difícil que nos pase, a mí aún no me ha ocurrido nunca.

Prueba de seguridad: cuando estén totalmente fríos los botes les damos la vuelta y presionamos el centro de la tapa con un dedo, no debe hundirse, si al presionar se mueve o suena es que el vacío no se ha hecho correctamente, en este caso habría que proceder igual que cuando rezuman líquido.

Buen provecho.


2 comentarios:

  1. Qué buena qué está y mejor si te la regalan

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  2. Jajaja ¿está buena verdad? no te preocupes que ya te regalaré más

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